ALIMENTACIÓN Y VIDA
En un hospital podemos encontrar diferentes tipos de dietas hospitalarias, entre ellas: Dieta basal, dieta terapéutica y dieta progresiva.

La dieta basal es aquella pauta alimentaria equilibrada, variada y saludable que no tiene ninguna restricción en cuanto a los nutrientes, alimentos o procedimientos culinarios.
Las dietas terapéuticas están diseñadas para las necesidades específicas de los pacientes según su condición médica. A continuación, explicaremos algunos de los enfoques dietéticos más comunes, cada uno orientado a tratar problemas específicos de salud como la obesidad, los trastornos alimentarios, las enfermedades renales, entre otros.
Dietas con Control de Aporte Calórico
En esta categoría se encuentran dietas con el objetivo de controlar el aporte energético según las necesidades del paciente. Estas dietas son fundamentales para manejar condiciones como la obesidad (hipocalórica, pérdida de peso), para aquellos que necesitan aumentar su peso de manera controlada (hipercalórica) y para el tratamiento de pacientes con trastornos alimentarios, como anorexia y bulimia (progresión energética). Esta última consiste en aumentar el aporte energético de manera progresiva.
Dietas con Control de Hidratos de Carbono
Estas dietas ayudan a regular el metabolismo de los hidratos de carbono, principalmente en pacientes que sufren de diabetes o trastornos que requieren control glucémico.
El objetivo es optimizar el control metabólico y reducir complicaciones, como la hiperglucemia o la hipertrigliceridemia.
Dietas con Control de Grasas
Existen diferentes tipos de dietas con control de grasas, dependiendo de las necesidades específicas del paciente.
1. Dieta Baja en Grasas Totales
Esta dieta está indicada en pacientes con hepatopatías, pancreatitis o colestasis, y busca que las grasas totales no excedan el 20% del consumo diario.
2. Dieta Baja en Ácidos Grasos Saturados
Está indicada para aquellos que han sufrido eventos como infarto de miocardio o que presentan un riesgo elevado de padecer enfermedades cardiovasculares.
3. Dieta con Aporte Mínimo de Grasas Totales
Esta dieta está indicada en pacientes con derrames linfáticos, y consiste en reducir al mínimo posible el aporte de grasas.
Dietas con Control de Proteínas
El control del aporte proteico es esencial en pacientes con enfermedades renales, donde una dieta alta en proteínas puede afectar negativamente el funcionamiento de los riñones.
1. Dieta con Control de Proteínas y Bajo Contenido de Minerales
El objetivo de esta dieta es controlar la enfermedad renal, ajustando la ingesta de proteínas y minerales, como el potasio. Está indicada para personas con enfermedades renales agudas o crónicas.
2. Dieta Hiperproteica
La dieta hiperproteica consiste en aumentar el contenido de proteínas, ya que está indicada en casos de desnutrición proteica, o en pacientes con quemaduras graves que requieren un aporte elevado de proteínas para la recuperación.
Dietas con Control de Residuos
Este tipo de dietas se centra en regular la cantidad de fibra y otros residuos en el intestino, con el fin de reducir la carga digestiva. Entre ellas nos encontramos con la dieta baja en residuos estricta, en casos de síndrome del intestino corto, otra moderada, para el control del volumen fecal y la frecuencia de las deposiciones. Una dieta baja en fibra, con el mismo objetivo de reducir el volumen fecal y por último alta en fibra para casos en los que haya estreñimiento.
Dietas Progresivas
Las dietas progresivas son una pauta utilizado especialmente en el postoperatorio o tras enfermedades prolongadas. Se caracterizan por la introducción gradual de alimentos, comenzando por líquidos y avanzando a alimentos sólidos.
1. Para empezar se inicia con una dieta Líquida con el objetivo de proporcionar fluidos y electrolitos sin estimular en exceso el tubo digestivo. 2.Tras haber superado la fase líquida, se continúa con una dieta semilíquida, en el cual los alimentos son de consistencia más cremosa para continuar la progresión alimentaria. 3. Después pasamos a una dieta Semisólida, en esta fase se introducen alimentos triturados para fomentar la masticación y formar el bolo alimenticio. Está dirigida a pacientes que han pasado por cirugías o con enfermedades digestivas que requieren una progresión gradual hacia una completa. 4. Y por último antes de volver a la dieta basal pasamos a la dieta de Fácil Digestión, que tiene como objetivo mejorar la digestión y evitar la irritación gastrointestinal.
Texturas Alimentarias
La textura de los alimentos es tan importante como el contenido nutricional. Existen varias texturas para facilitar la masticación y deglución. Estas son la de fácil Masticación que es ideal para pacientes con dificultades para masticar, la de fácil Deglución que está enfocada en pacientes con disfagia, con textura Pastosa y Triturada, para quienes tienen dificultades severas para masticar o tragar.
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